Controlar la eyaculación precoz

Tres de los principales problemas que atormentan a un buen número de hombres en algunos momentos de su vida son el tamaño de su pene, la eyaculación precoz y el gatillazo, además a lo largo de su vida suelen ser por este orden.

En la adolescencia andan comparando con amigos, cuando comienzan a ver cine para adultos igual, hasta que acaban aceptando lo que les ha tocado, sin embargo algunos pocos no lo terminan de asumir o quieren más y buscan cómo alargar el pene.

Los otros dos problemas suelen tener fácil solución, en la mayoría de los casos el problema está en la cabeza, y nos lleva a no controlar de manera adecuada nuestra erección y eyaculación. Puede ser por problemas de índole personal, ansiedad o estrés, el gran mal de la sociedad occidental.

Emplear cremas y pastillas realmente no es la mejor de las técnicas para controlar la eyaculación precoz, es como cuando uno anda cansado y en lugar de dormir se pone a tomar drogas y productos energizantes.

Emplean productos que adormecen o anestesian en cierto modo al pene, o les da por pensar en cosas que no les excitan como la suegra.

Estas son malas soluciones ya que vamos a disfrutar menos y en ocasiones las erecciones y eyaculaciones se eternizan, lo cual frustra a nuestra pareja porque ahora piensa que no nos excita lo suficiente! como se dice en España, es ir de Guatemala a Guatapeor.

Ejercicios para la eyaculación precoz

Si quieres dejar estos métodos a un lado y enfrentar el problema correctamente para darle un solución deberías probar los ejercicios para la eyaculación precoz. Lo que se trata es de controlar los niveles de excitación y para ello vamos a trabajar a solas con él.

Desde la adolescencia nos venimos dando placer como monos, en ocasiones a toda prisa en busca de la eyaculación. Ahora vamos a tratar de hacer algo diferente, vamos a disfrutar con alguna de estas técnicas de masturbación, pero cuando sintamos que se acerca el orgasmo debemos parar, así una y otra vez, con esto le aprendemos al cerebro que no queremos eyacular, que queremos que nos siga mandando sensaciones placenteras.

Cada vez que paramos debemos dejar que el pene se tranquilice, que pierda un poco la erección y entonces volvemos a la carga, así llegaremos a controlar la eyaculación.

Cuando vayamos notando avances podemos probar esto mismo en compañía de nuestra pareja, al aumentar la excitación nos volveremos a enfrentar al reto de controlar la eyaculación, pero poco a poco seguro que lo logras.

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